Un poema para mi niña

Cuando naciste te convertiste en lo más bonito del mundo,

haciendo que la vida tomase sentido para mí,

llenando de dicha nuestro hogar con tu sonrisa,

tan especial y tan dulce y bonita.

 

Ahora ya has cumplido tus primeros años,

permitiéndonos verte crecer como toda una mujer,

para convertirte en lo que siempre deseamos,

una persona completa y con un gran poder.